P. Virgen del Carmen y Santa Teresita, Pp Carmelitas

Ubicación: Irigoitía Nº 1007, Prado, Montevideo, Uruguay.
Proyecto de rehabilitación integral.
Etapa previa: reconsolidación estructural de la torre principal.
Etapas 1 y 2 de ejecución. Trabajos de eléctrica y restauración de techumbre de pizarra.

Se trata de uno de los templos paradigmáticos de Montevideo, con muy buena arquitectura neogótica, destacándose por tanto su ornamentación exuberante y búsqueda de la altura mediante la profusión de nervaduras, liviandad y hermosos vitrales que tamizan la luz al interior, permitiendo el ambiente cálido y majestuoso característico.
A lo largo de los años, la construcción ha sufrido la falta de mantenimiento, encontrándose problemas estructurales e ingresos de humedad importantes que hacían peligrar su conservación.

Lo primero que nuestra empresa ejecutó, es un análisis estructural que culminó en la necesidad de reforzar la estructura de su torre, ya que los pilares principales tenían una grave pérdida de sección por el accionar del agua permitiendo la corrosión de sus armaduras y el consiguiente riesgo de colapso. Se procedió al refuerzo de los sistemas de soporte mediante el tratamiento por pasivación de armaduras, y el refuerzo del hormigón incorporando productos de alta tecnología, logrando el sistema de soporte originalmente previsto.

Posteriormente, debido a los importantes ingresos de agua, a través de los cerramientos, es que el sistema eléctrico tenía importantísimos deterioros, por lo que luego de ejecutar el proyecto de rehabilitación y protección necesario, se procedió al tratamiento de la cáscara del edificio, y principalmente la techumbre de pizarra para luego poner en orden el sistema eléctrico.

Verdaderamente trabajar en los techos de pizarra ha sido un trabajo para un especialista en techos livianos que debe a su vez tener la agilidad y destreza digna de un escalador. Los espacios donde el operario tiene que apoyarse son de extrema delicadeza y con una geometría muy adversa debido a la inclinación que tiene este cerramiento. Además de esto, este tipo de techo, es una parrilla de madera, con un gancho en “s” que soporta la pizarra, y que termina en su lado superior con una punta, muy similar a un clavo, por lo que el personal, tenía que literalmente caminar sobre clavos, en una superficie de gran inclinación y fragilidad. Para ello, se idearon andamios y construcciones accesorias que permitieron llevar a cabo la compleja tarea.

Amplios sectores de teja se habían retirado haciendo una protección provisoria con chapa, la cual estaba fallando por su carácter precario. En determinado momento a estas protecciones se les había colocado membrana asfáltica, para emparchar el problema. Fue necesario el retiro de todas estos elementos, progresivamente, para evitar los ingresos por posibles lluvias durante el procedimiento. Todos estos amplios sectores de techo, fueron llevados a su estado original mediente la recolocación de tejado de pizarra. Para ello, se realizó artesanalmente, cada teja y cada gancho nuevo lográndose una reposición a nuevo de la totalidad del techo, ya que las tejas faltantes se repusieron también de igual manera. Para las limahoyas que literalmente son embudos debido a la inclinación de cada faldón, -muchas veces cuatro faldones, y hasta 6 mas la mampostería- se tomaron moldes para la realización unitaria y artesanal de cada bandeja, y posteriormente galvanizado y posicionado en el reducido y complejo espacio disponible.